Estancias

Incluso un emperador confesó: "Yo puedo dormir bien, sólo en Homburg". Wilhelm II durmió, por supuesto en su propia suite, en el castillo del Landgrave, pero todos los que le siguieron a la residencia de recreo en la ciudad del balneario, pasaron en los hostales también noches tranquilas.

Bad Homburg ha conservado la tradición de anfitrión. En los hoteles de todas las categorías, independientemente si son hoteles galardonados con cinco estrellas, o "sin estrellas", en las casas de huéspedes y apartamentos confortables, y también en el albergue juvenil, cada huésped es debidamente atendido.